Y si me paso de copas… ¿Se pasarán las “libritas”?

Vas al doctor, inicias una dieta y el alcohol brilla por su ausencia. Nos dicen que engorda, que es imposible asumir en nuestro estilo de vida su ingesta. Vasos de agua, tras vaso de agua, mientras que todos a tu alrededor disfrutan un rico trago.

Unos mitos aseguran que es la cerveza y el ron, los únicos que influyen directamente en tu peso, pero ¿qué pasa con esa amiga que toma más birras que todas y es delgada como modelo de pasarela?

Ahora que estamos en fiestas, muchas deciden hacer un stop al régimen alimenticio y dejarse llevar de las celebraciones, ¿pero se arrepentirán en enero?

Siempre que pensamos en peso, pensamos en calorías. Estos cálculos de las mencionadas calorías se basan en un método desarrollado por el químico estadounidense Wilbur Olin Atwater a finales del siglo XIX.

Y es Atwater el que le asignó al alcohol una enorme cantidad de calorías y le dio la “mala fama” en lo que respecta a su capacidad para engordar.

Ante la disyuntiva, -de si sí, o no- contactamos a la nutrióloga clínica, médico estético y cosmiatra Mirtha Pichardo, quien esbozó que, de acuerdo con la Organización Mundial de La Salud, la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad se debe a un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Sin embargo, se reconoce que la obesidad tiene un origen de múltiples factores, en el que se involucran la susceptibilidad genética, los estilos de vida y más.

“Haciendo énfasis en el alcohol, este se considera como el segundo alimento con mayor densidad energética después de la grasa (7.1 Kcal/g de alcohol), además de que aumenta el apetito y disminuye la saciedad, lo que conlleva a un aumento de la ingesta energética. El añadir alcohol a la comida disminuye la oxidación de los lípidos, por lo que puede inducir un acúmulo de grasa en el organismo”, detalla la experta.

Además, los investigadores han observado que la ingesta moderada de alcohol aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que a su vez también podría contribuir al aumento del peso corporal.

VINO VR CERVEZA

La doctora explica que el consumo de vino activa la función de un gen que impide la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las existentes.

También contribuyen a aumentar los niveles de colesterol bueno en la sangre y previenen las complicaciones cardiovasculares. Eso sí, solo con una copa al día; cinco copas de vino a la semana o menos de 100g.

Detalla que un estudio asegura que consumir cinco copas de vino tinto semanales después de cumplir los 40 años de edad, reduce en más de la mitad los diagnósticos de cáncer de próstata.

En el caso de la cerveza y las propuestas bajas en calorías en el mercado, Pichardo dice que todos estos productos se pueden fabricar controlando la cantidad de extracto fermentable que se emplea en la fermentación, y en el caso de cerveza baja en alcohol y de la cerveza sin alcohol, removiendo mecánicamente el alcohol después de la fermentación.

“No recomiendo ni siquiera el consumo mínimo de este tipo de alcohol, ya que el paciente no solo quiere tomar una cerveza de 355 ml, sino varias, además de bocadillos.

El consumo de esta mezcla de alcohol, cebadas y azucares, no es beneficioso para el mantenimiento o pérdida del peso. Pero si el consumo es de las bajas en calorías, algunas preferiblemente de 100 calorías, pues recomiendo el consumo, solamente, de una”, dice la también cosmeatra.

Sumado, hace hincapié en que en el caso de los rones y demás bebidas, mucho tiene que ver en el aumento del peso, los jugos y refrescos con que solemos mezclarlos.

TEN PENDIENTE EN NAVIDAD

Elimina el consumo de azúcares tanto en las bebidas como en las comidas. Podemos compensarlos utilizando en las bebidas, edulcorantes y, con respecto a los dulces, saber cuándo consumirlos.

2 Ten en cuenta la proporción y calidad de los alimentos, el saber compensar. Por ejemplo, si vas a comer proteína de alto valor biológico, pero con alto índice de grasa, como es el cerdo, no consumas ensalada rusa y “moro” en altas proporciones, pues ya estás aportando altos índices calóricos con el cerdo.

3 No pases de un trago o dos, y que estén diluidos en un poco de agua, para así “engañar” al cuerpo y a nuestra mente. De esta forma, baja la ingesta calórica en cada trago.

4 Recuerda que el alcohol deshidrata. Por cada trago de alcohol que consumas, toma dos de agua.

fuente:listindiario.com

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