Se enciende una luz se enciende el poeta

Hoy vengo asumiendo mi rol de poeta y, lo hago porque tengo una deuda con todos los poetas, hembras y varones, que el mundo lo etiqueta de distraídos, ensimismado, taciturnos e irreal. Llegan tanto a verlo como simple, que jamás una mente mustia alcanzará ver su vuelo y sus hondas fibras y, sentimientos por el dolor ajeno. Y así le tildan de románticos soñadores y, en la propia sociedad, incluso, en su entorno social le tienen un sitial de duende volador.

Por tanto, en mi entrega de esta semana, reivindico una promesa que les hice a unos jóvenes, que me preguntaron que si era verdad, que si ellos toman el camino de liberar sus musas a través de la poesía, realmente, podrían ser calificados como seres de otro mundo. A los cuales, le comenté que el poeta es la vida, el sentimiento y el grito que expresa emociones liricas por los que sufren y no encuentran la forma o manera de expresarlo. Le dije, sería como una especie de interlocutor entre Dios y los que buscan la gloria y, no saben el camino al olimpo. Por lo tanto, quiero que hoy me reciban un poema en el que retrato al poeta en su sublime dimensión.

De quien hablo es de un ser de carne y hueso atrapado en las musas y lo sublime/

/Es de un torbellino que se retuerce al ver divagar el amor sin un sitio fijo/

/Y que se le eriza la piel cuando la injusticia tranca su garganta hasta invadirle las sienes de secretas quejas/

/Y que de noche le despiertan para irrumpir en concierto mudo los tableteos rítmicos que su alma/ /que atrapada en el fondo de las profundas ansias de cantar al amor, se pone a gemir junto a los pastores que en el cielo se quedaron sufriendo la maldad, la indiferencia y el dolor/

/Es el cedazo sublime por donde se filtra el rocío mañanero, al servir de guardián empapando las alas verdes de la naturaleza al rumiar las noches para esperar el alba, mojando sus sueños ahogados en las esperanzas de hacer reír su agonía y al eructar impotencia en sus sublimes versos al simple ver que al desamparado se le muere su alegría. /

/Es un idioma sin palabras que se comunica por intermedio de los ángeles, y que sin estar en el olimpo, llena de cielo, campanitas y cosquillitas de amor que retozan cual ruidos onomatopéyicos en el latir de los corazones enamorados, que solo deja escapar sus vuelcos a través de las musas de un poeta inspirado/.

/Es el único ser que lo despierta una serenata de henchidas emociones, sean estas vanguardistas, de toques de inclemencia humana, gritos agónicos de la madre naturaleza, las costillas del hambriento que del mundo penden como un collar, o ya simplemente una alma que suspira porque su amor no ha vuelto a llegar/.

/El poeta goza sus versos porque en cada uno deja un canto social. Deja un canto que despierta la justicia//Deja un papel embardunado con trazos horizontales con sabor a tinta y pujadas lágrimas que cada una le duele como gargantas sesgadas y cual si fueran papillas de cristales//Ese es el poeta, y me perdonan porque no soy yo, que sin un día muere le llore, sino el universo de cantares, que si algún día callan morirían hasta el perfume de las flores/

El poeta es aquel bohemio criticado que arrastra el collarín social de la etiqueta de desconectado./

/Es aquel que el materialismo te pide a gritos satíricos y bullas zaherientes de zacatecas, y que burlonamente le ordenan poner los pies sobre la tierra aunque no lo parezca.

/Y así es. Y así debe ser! ¡No menos de ahí! ¡Quizás sea posible que lo digan tanta veces que hasta el poeta mismo asuma esa aberración que le nubla la razón/.

/Es que el pensamiento trivial, quizás ni con escaleras hacia el cielo lo podrás alcanzar para no volar a lo sublime, ni escoge bien la tierra, pero tampoco, su musa cabe con lo mezquino que jamás volarán en alfombras al compás de sus grandes imágenes de trotamundos y sueños.

/ ¡Sigue poeta tus sueños. Que no son simples vahídos oníricos! /Ellos no podrán entender que no eres tú que subes al cielo en buscas de las musas, sino que son ellas que te invaden tus noches y tus sitios, al simple asomo de una injustica o de una simple epopeya de dolor que vuela despavoridas detrás del poeta a que interprete la intensidad de su fracasado amor/

/! Vuela, vuela poeta de dios. Y si quieres, contigo también acuesta tus alas, que ellas sola se abrirán cuando el amor esté en las sandas/

/¡Que la vida otra cosa no le importa, que tus plumas y musas estén presentes para apoyarlas. ¡Poeta, no me importa si eres del cielo o

terrenal, tus verbos me lo dicen todo, ¡vuelas sin alas y sin escaramuzas, que simplemente lo hace montado en tus musas/

/¡Y sin un día taciturno veas que el mundo está en silencio de su alma! ¡Que a la vida se le muere la musicalidad exótica de los versos, ¡no pienses más nada, es que ella misma se ha apagado, es que ha muerto el mundo porque el poeta se ha callado!/

/ ¡Poeta, no dejes callar la vida, por callar tus musas, entonces, si te callas, se calla el amor, porque no tiene quien lo nutra, o le convierta en letras sus penas!¡No importa que la vida te arranque con dardos y saetas, ya que por más que te maten, siempre habrán de existir los poetas!, ¡Ya que la musa es una diosa ciega que solo el universo alcanza a ver, cuándo la luz de amor la enciende un poeta./

fuente José Lino Martínez IMAGEN DE GOOGLE

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