Diseñadora Jenny Polanco: Ha partido ‘el ámbar’ de la elegancia

“No lo puedo creer”, “Dios, qué triste esta noticia”, “sabía que estaba mal, pero no imaginé que era tan grave”, “la moda dominicana está de luto”… son solo algunos de los comentarios que ha despertado la muerte por coronavirus de la diseñadora Jenny Polanco.

Fue el domingo 15 de este mes de marzo cuando ella admitió que había contraído el Covid-19 durante un viaje a Europa. A partir de ahí tuvo aislamiento domiciliario, pero al empeorar su condición, fue trasladada a uno de los hospitales habilitados para los pacientes con el coronavirus.

Hoy, aterrada, la gente sufre su muerte. Unos porque la conocían y otros porque su fallecimiento deja como mensaje que cada vez es más temible este virus que tiene al mundo de cabeza. Hasta el momento, en el país se han registrado seis víctimas mortales por Covid-19 y hay 312 infectados. De los casos confirmados, 45 tienen antecedentes de viaje a países con transmisión local del virus. Otros 661 casos sospechosos se han descartado por pruebas de laboratorio.“Nuestra labor comienza desde la selección de los materiales y termina cuando ve una cara de satisfacción en quien luce una de sus piezas”..
JENNY POLANCO Diseñadora de moda (fallecida)

Parte de la entrevista publicada el 20 de octubre de 2018
De imagen sobria, de hablar pausado y de una magia exquisita cuando de confeccionar verdaderas obras de arte se trata. Ella es Jenny Polanco, una mujer que ha sabido vivir el antes y el después de la moda dominicana.

Sus piezas hablan de su apego a la dominicanidad. Los botones de ámbar de sus blusas o los toques distinguidos de la madreperla en una de sus carteras dejan claro su orgullo por la idiosincrasia de esta patria.

La sencillez de sus confecciones es el producto del complejo trabajo que hay detrás de cada pieza. Es aunténtica y así lo demuestra el sobrio blanco de alguna de sus colecciones. Es romántica y de ello hablan los vuelos que dan forma a muchas de sus propuestas. Es versátil y lo deja claro con la ropa que lleva su sello y puede exhibirse en tiendas por departamentos.

Tres décadas de labor
Fueron alrededor de 30 años los que tenía Jenny Polanco poniendo en el lienzo un pedacito del sol dominicano con su singular toque tropical con el que engalanó algunas piezas. Esto le permitió pasear sus propuestas por París, Nueva York, Puerto Rico, Bahamas y otros países donde logró estar en el ‘top rank’ de los exponentes de la moda local.

Su firma que se encuentra en diversos locales comerciales del país. Entre ellos en La Romana, Santo Domingo, Casa Virginia, Bella Vista Mall y en la Ciudad Colonial, así como en Puerto Rico, Bahamas, París y New York.

Rol maternal
Madre de Carla y Carlos Quiñones Polancoy y se definía como: ‘‘Soy una madre exigente, y perfeccionista; quizás porque me tocó educar sola a mis dos hijos. He caminado sola por los senderos de la maternidad y una de las cosas más difíciles que me ha tocado vivir es hacerle entender a mis hijos que no soy tan fuerte como me ven. Mi reto es hacer que vean el otro lado. El de la mujer, madre y profesional’’.

Jenny Polanco
Incursionar en el estilo ‘pret-A-porter’ y ‘couture’ le ha abierto más puertas en el gusto de la gente común. “Eso sí, para nosotros todo trabajo tiene que tener la misma calidad, no importa que sea una pieza de vanguardia o que sea un vestido de alta costura, por ejemplo. Todo tiene que llevar un sello distintivo, pues el prestigio no debe estar acorde con un precio, sino con la calidad”, explica la veterana profesional de la moda dominicana.

Sus fusiones con detalles artesanales la catapultaron como una de las diseñadoras más apegadas a las raíces culturales del país. Sin embargo, no excluye en sus propuestas el uso de objetos o aplicaciones que hablen de la cultura de otras naciones. De hecho viajaba mucho para reinventarse en cuanto a lo que hacía.

SOBRE ELLA
Trayectoria

Nació en Santo Domingo. Estudió diseño de Interiores en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Fue en Nueva York donde recibió clases de patronaje, técnicas de sastrería y drapeado artístico, en la Escuela de Diseño Parsons.

Con este aval, dio forma a sus sueños y montó su atelier al regresar al país. Su trabajo fino y serio le dio el chance de expandirse y hoy el nombre de su marca se distingue en diferentes puntos del país. Incursionó en otras áreas de la moda para colocar sus propios complementos a su ropa.

fuente:listindiario.com

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